EL ADEPTO DE LA REINA
- Reseña -
Por Tilo Nurmi
Espionaje, intriga, conspiración y misterio. Cuatro elementos que se encuentran presentes en la más reciente novela de Rodolfo Martínez, titulada El Adepto de la Reina (2009) de editorial Sportula.
Martínez tiene la particularidad de mezclar en su novela distintos géneros y desarrollar las situaciones en un mundo y una época que, si bien en la obra no se precisan, contienen elementos de la Edad Media y el Siglo XIX, invitándonos de esta manera a imaginar un universo narrativo que mezcla elementos pretéritos como la esclavitud con artefactos futuristas de ciencia ficción.
El autor ha sido galardonado con el Premio Minotauro de la Novela Fantástica, el Premio de Asturias de Novela y con varios Premios Ignotus y parte de su obra, que en total suma más de diez publicaciones, ha sido traducida al francés, al portugués, al turco y al polaco.
Yáxtor Brandan, el adepto de la Reina de Alboné es el personaje principal de la obra, que va hilando a su alrededor los distintos pasajes y personajes que cobran vida en la novela. Existe la amenaza latente de que todo lo que conocemos de este mundo se destruya, dejándonos una verdad al desnudo, a la que Yáxtor hará frente, con una personalidad implacable y una lealtad inquebrantable hacia su Reina, con la cuota de ironía y seducción, de inteligencia y emociones contenidas, de astucia y picardía que lo convierten en uno de los personajes –desde el punto de vista de su construcción psicológica– mejor logrados de la obra.
Por la forma en que se encuentra escrita la novela, más que por su fondo, durante la lectura es imposible evitar que se nos venga a la memoria la obra Duna de Frank Herbert, donde cada capítulo se iniciaba con una cita rica en sabiduría y propia del imaginario de la obra. De tal manera que quienes sientan afinidad por este tipo de lecturas, se sentirán a gusto leyendo El Adepto de la Reina. Un libro fácil de leer, que fluye con total naturalidad y sin tropiezos, que mantiene la intriga en gran nivel obligándonos a seguir leyendo las páginas que siguen para ver cómo se resuelven los conflictos que nos presenta. Sin embargo, da la impresión que el conflicto mayor que desarrolla la novela, genera más expectativas sobre su resolución, de las que logra satisfacer con la forma que ha elegido Martínez para dar una solución al problema. Tal vez este sea el punto más débil de la obra. Si bien nos presenta una galería de personajes muy bien delineados, con situaciones seductoras, tensas y estimulantes, y una lectura entretenida, la resolución del conflicto principal parece no tener la fuerza necesaria que sí encontramos durante toda la lectura. No obstante, el gusto en la boca que nos deja al pasar la última página es dulce, y a partir de ese momento Yáxtor Brandan, pasa a sumarse a nuestra estantería personal de personajes masculinos de obras épicas como Paul Atreides de Duna y Aragón del Señor de los Anillos.
Tilo Nurmi
Santiago, Chile
© 2010, Revista Absenta |